¿Conoces el concepto ritmo circadiano?

Si tienes que pedir cita con la facialista, mejor hazlo por la tarde.

Coger el móvil a medianoche nos desequilibra (también) la piel.

Entre las 12h y las 15h es cuando estamos más radiantes, programa tus citas importantes a esa hora.

Y no, no te lo decimos a nuestro antojo. ¿Conoces el ritmo circadiano? ¿Has oído hablar de la cronocosmética? 

Hoy te queremos descubrir cómo funciona la piel a lo largo del día, para que sumes tus cuidados en el momento más oportuno.

Los ritmos biológicos son acontecimientos que suceden en nuestro organismo de manera ordenada y repetitiva. Y para regularlos el cuerpo utiliza sincronizadores externos con los que se modulan, haciéndolos cíclicos, por ejemplo, luz-oscuridad, alimentación, ejercicio o temperatura.

El cerebro recibe una señal y a partir de ahí coordina distintas funciones del organismo.

Para enviar la información a las células de la piel contamos con unos reguladores/transportadores.

Por ejemplo, las señales de luz que percibe nuestra retina activan estas moléculas que envían la información y que se encuentran en los queranocitos, fibroblastos y melanocitos que actúan coordinados, ¡para producir las funciones en la piel!

Así, la piel realiza sus funciones principales:

  • Protección frente a radiación UV
  • Lucha contra patógenos
  • Regeneración

Siguiendo su reloj circadiano.

Esto permite a las células ir preparándose para afrontar las agresiones y cambios con los que se va a enfrentar a lo largo del día.

La piel, incluso separa los procesos de regeneración y los realiza de noche para evitar que coincidan con el ataque de la radiación y los radicales libres para optimizar los resultados.

Así consigue 2 efectos:

  • De día, centrarse únicamente en la lucha contra radiación solar y sus efectos dañinos
  • De noche, impedir a la radiación dañar las células en plena fase de regeneración

¡¡¡El cuerpo es una máquina perfecta!!!

¿Cómo gestiona entonces sus funciones a lo largo del día?

Noche: Regeneración celular, procesos de división y diferenciación.

Primeras horas de la mañana: Finaliza el proceso de diferenciación de queratinocitos y empieza la preparación contra los ataques.

Mediodía: Máxima actividad celular protectora.

Tarde y principio de la noche: Fin de las actividades de protección y comienzo de la división celular.

¿La cronocosmética nos sugiere entonces, mirar el reloj antes de aplicar nuestros tratamientos de belleza? ¿Compensa respetar nuestro ritmo circadiano?

Pues como en todo no hace falta llegar a extremos, pero sí nos permite ayudar a la piel para sacar el máximo potencial.

La textura de los productos no ha de ser la clave y ya se ha roto con la idea de las cremas nocturnas simplemente por ser más densas. Debemos determinarlos por los principios activos, para que sean los más adecuados.

Absolute Defense Cream es una clara declaración de intenciones: defensa global frente a radicales libres, polución, radiaciones UV y la luz azul.

Su complejo de postbióticos se suma a este objetivo al reforzar la barrera cutánea y ejercer como antioxidantes.

La mejor apuesta entonces para trabajar en sinergia con la piel en su objetivo protector durante el día.

Pero...¡ Sorpresa !

Además, también promueve la regeneración y la síntesis de fibras restaurando la estructura de la piel imprescindible durante la noche.

Así que no dejes que tu piel sufra alteraciones por culpa de saltarte los ritmos de su reloj con esta crema.

Escrito por Laura

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